
Un estudiante de la Norwegian University of Science and Technology (NTNU), que está haciendo el doctorado, ha desarrollado un programa que crea melodías a partir de la nada. Coge sonidos, los divide y los combina para hacer melodías sin necesidad de tener ningún guión que seguir.
Oyvind Brandtsegg, que así se llama el estudiante, es un aficionado a la música jazz y quería investigar si un software podría componer correctamente tanto en tiempo como en melodía como si tuviera inteligencia.
El programa ha sido llamado ImproSculpt y está disponible en SourceForge, es decir, que cualquiera lo podemos descargar gratuitamente y comprobar sus geniales resultados.
Según se ha publicado en la revista Gemini de la NTNU, su autor dijo: “Es fácil cambiar una parte de la música que haga que la canción en cuestión no pueda ser reconocida. Lo contrario es lo que es complicado: crear variaciones en los que el tema musical se mantiene claramente“
En la revista ZDNet también se ha publicado la noticia en la que se recogían esta palabras: “Hay límites incluso para lo que Louis Amstrong podía obtener de su trompeta. Este instrumento me permite expandir la paleta musical con nuevas variaciones tonales y timbres. Y es la primera vez que el proceso de composición puede ser controlado en tiempo real“.
Fuente | MuyComputer


Hoy les traigo un software que une dos mundos, el artístico y el informático, dos en uno diría alguna que otra oferta, pero de lo que hoy voy a hablar no tiene nada de ganga, sino todo lo contrario, es verdaderamente admirable este tipo de programa que se desarrollo en Estados Unidos, mas exactamente en la Universidad de Bath y en la de Boston. Una forma de arte gráfico que desarrolla un tipo de arte distinto, a partir de ahora se crea, se pinta a partir de las emociones.