Justo a tiempo para el verano, Nikon acaba de presentar en EE.UU. la primera cámara digital compacta con proyector incorporado. Se trata de la s1000pj, una cámara digital convencional pero que además de una pantalla LCD de 2,7 pulgadas donde ver las fotografías cuenta también con un picoproyector, un proyector de escasa potencia lumínica con el que se puede proyectar la imagen en una pared o en cualquier otra superficie.

La cámara capta instantáneas de 12 megapíxeles con ayuda de una lente de cinco aumentos (equivalente a 28-144 mm. en fotografía tradicional) y también puede grabar videos en calidad VGA.
Para proyectar las imágenes o los vídeos basta con apuntar la cámara hacia la superficie elegida y pulsar el botón del obturador después de haber seleccionado la opción del menú correspondiente. Esta puede ser una buena forma de enseñar las fotografías en casa de un amigo o durante una fiesta pero hay ciertas limitaciones.
La primera es que el proyector utiliza un LED como sistema de iluminación y esto limita el brillo del proyector de forma considerable. La habitación donde se proyecten las imágenes no puede estar muy iluminada ya que la imagen pierde contraste rápidamente con cualquier fuente de luz externa. La segunda es que el tamaño máximo de proyección recomendado es de 40 pulgadas (hacen falta dos metros de distancia para conseguir esas dimensiones) y la batería sólo dura una hora cuando la cámara está en modo de proyección. Por último, es necesario apoyar la cámara en una superficie o tener un buen pulso, los pequeños movimientos pueden afectar al enfoque de la proyección.
El precio de venta de la cámara es de 429 dólares (298 euros).
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